Le decía la coma al punto
-Señora lo veo difícil
-¿Y porqué?Preguntó algo molesta la coma
-Pues porque soy punto y seguido
-¿Y no puede ser punto y aparte?
Algo de retintín había en su voz
-Peor todavía, más me alargaría
-Entonces dígame, ¿qué hacemos? porque no podemos tener esperando a toda esta gente
-Por un módico precio puedo ser punto y final
-¿Y a cuanto asciende ese módico precio?
-Verá, llevo demasiados años siendo punto y seguido y estoy cansado de estar sólo
-Ya veo por donde anda, seguro que quiere que le presente a alguna coma resultona para hacerse punto y coma.
-Es usted muy lista pero mis gustos no van por ahí. Si no le importa, preferiría que me presentara a algún punto guapo para hacernos dos puntos.
-En fin, podría haber sido peor. Por lo menos no me ha pedido puntos suspensivos. De todos es conocida la promiscuidad de los de su índole. Acabemos pues.
No lo entiendo.
ResponderEliminarEs como los chistes, si no lo pillas a la primera, no tiene gracia.
ResponderEliminarGracias por pasarte.
Un saludo