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Una buena poesía. En centímetros

miércoles, 9 de junio de 2010

Braguetazo

Era verano, el verano más caluroso que recuerdo. Aunque siempre digo lo mismo cada año.
45 Grados. ¿En qué puto infierno estaba? En esa ciudad en llamas no había nada que hacer. Pero había una chica. Siempre hay una chica. Ella no era gran cosa, más bien feilla pero funcionaria.
Esperamos hasta la noche, y salimos a cenar. Todo era perfecto. El vino hacía el efecto euforizante que se le reconoce en nuestras cabezas. Demasiado temprano para ir a la cama, demasiado calor también.
Decidimos tomar algo en un garito cerca de su casa.
El sitio era bastante decente, parecía que no hacía mucho que había abierto y la música estaba bien, nada de esa mierda de tecno. Me gustaba.
Nos dirigimos al final de la barra, cerca de la pantalla de ordenador que hacía las veces de DJ y pedimos un ron con cola cada uno. Estaba realmente bien servido aquel combinado que tantas veces había bajado por mi garganta. Si, cada vez me gustaba más aquel lugar. Parecía que al fin habíamos encontrado un sitio donde poder aliviar uno de nuestros vicios compartidos la morena y yo.
Al cabo de un rato mi vejiga comenzó a dar síntomas de necesitar una tregua, pedimos otro y aproveche el viaje hasta el lavabo para inspeccionar a la fauna. No era muy numerosa pero si heterogénea, ya que estaba formada por una mezcla entre Heavys y raperos. Todos ellos muy jóvenes. Éramos los que más clase teníamos con diferencia.
Seguimos charlando y bebiendo el rato suficiente para que nuestra euforia se transformara en excitación. Decidimos largarnos de allí. Mi chica fue al servicio mientras yo pagaba. ¡¡Dios!! Estaba tan excitado que se me hizo eterna la espera.
Cuando volvió la besé como un galán de película y los dos salimos de allí pisando los egos de aquellos pobres mortales que nos miraban con rostros estupefactos. Desde luego teníamos mucha clase.
Llegamos al portal y volví a besarla. Parecía tan caliente como el asfalto de aquella ciudad. Sin poder separar nuestros labios llamamos al ascensor y entramos en él con los ojos cerrados. Entonces los abrí un momento para mirar a mi feilla (pero funcionaria) y….

¿Que cojones es esto?

En aquel instante lo entendí todo. Retrocedí hasta el momento en que ella salió del servicio y pude ver una por una las caras de los chicos y chicas que había en el bar. Lo que en un principio me pareció envidia pasó a ser vergüenza ajena, lo que creía que era admiración se convirtió en asombro, las lágrimas que quise que fueran las de una fan cerca de sus ídolos eran de risa (de descojone más bien).

Seguía sin poder espantar la mueca de asombro de mi rostro haciendo flash back sin parar.

-¿Que ocurre?, ¿Porqué pones esa cara?

La chica que (aunque feilla) yo consideraba como perfecta acababa de descender a los infiernos, ya que de la parte trasera de su pantalón salía una tira de papel del culo (porque del culo salía el papel) que llegaba hasta el suelo.
Yo solo podía pensar en nuestra salida a lo Tarantino de aquel antro (que por supuesto jamás volvería a pisar) mientras ella decía: ¡Ah esto! ¡Me pasan mucho estas cosas!

Yo por mi parte intentaba no pensar en la argamasa que sujetaba el papel al tanga y al culo, propiamente dicho.
Mis peores sospechas se hicieron realidad cuando al intentar desprender la tira de celulosa, esta estaba más reliada de lo que debiera.
A partir de ahí yo tomé la decisión de no mirar mientras escuchaba las risas de ella pensando en lo cómico que era todo aquello. Esto no me puede estar pasando a mi y pensaba: “Madre del amor hermoso que tendrá ahí metido”.

Ahora estoy conduciendo de nuevo hacia mi pueblo. Creo que le extrañó un poco que le dijese que iba a por tabaco ya que no fumo pero las caras de unos niñatos riéndose de mí y la posible inconclusa defecación adherida a aquel trozo de papel pudieron con mis planes de braguetazo, ya que aunque algo feilla la chica era funcionaria.
Safe Creative #1107120029344

10 comentarios:

  1. Jajajaajaja!!! Espero que sea verídico..

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  2. Bueno, todo tiene su parte veridica,ja,ja.

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  3. Me gusta tu ironía. Reírse de uno mismo es un placer reservado exclusivamente para gente inteligente.
    Contrariamente a Laura, espero que el relato sea pura fabulación. Te imagino en el ascensor y tirando del papelito. Vaya tela.
    De todas formas, a este chico le falta clase para dar un braguetazo, una funcionaria es una funcionaria y si hay que limpiarle el culito pues se le límpia.
    Un abrazo

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  4. Diossss!!! vaya momento de tierra trágame no? jajaja

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  5. Jeje, muy divertido. Me ha entretenido mucho tu blog. Saludos.

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  6. ¿Para quien, para la funcionaria o para mi? Lo.

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  7. Muchas Gracias Alexander, espero verte por aqui cuando te apetezca

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  8. ¿Y la llamaste al día siguiente? Es curiosidad. XD

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  9. Ahora es mi pareja y vamos a tener una hija.

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